Comprender el duelo
Parte de la “materia prima” (por llamarle de alguna manera) con la cual contamos para elaborar nuestro duelo, son nuestras creencias y pensamientos en torno al suicidio, la muerte y el duelo en general. Dado lo anterior, es de vital importancia, empezar por disipar algunos mitos comunes.
Cada afirmación de abajo es una creencia frecuente. Tocá para revelar lo que en verdad sucede.
MitoSolamente cierto tipo de gente se suicida.Tocá para ver la realidad
La realidad
Muchos estudios se han realizado sobre este tema y lo que se ha concluido es que el suicidio es un fenómeno que se presenta en personas de todas las culturas, religiones, razas, edades, clases sociales y sexos. En otras palabras, esto le puede suceder a cualquiera.
MitoSiempre puede determinarse el motivo por el cual alguien se suicida.Tocá para ver la realidad
La realidad
Ante un evento tan fuerte, muchas personas sienten la necesidad de encontrar un culpable. La realidad es que nadie tiene tal poder sobre otra persona, que pueda conducirlo al suicidio. Usualmente pueden definirse ciertos eventos detonantes que conducen a una crisis, pero esos mismos eventos en otra persona, podrían no tener un desenlace tan drástico. Algunas veces, pueden identificarse varios factores estresantes, pero en otros, el mundo interno de quien falleció es un absoluto misterio. Quien falleció se lleva los verdaderos motivos consigo pero es importante para los que quedan, preguntarse muchas veces “por qué?”
MitoEl suicidio es hereditario.Tocá para ver la realidad
La realidad
Está demostrado que en una gran mayoría de los casos de suicidio, existe un trastorno mental (algunas veces diagnosticado, otras no). Algunos de estos trastornos pueden tener un componente genético y por ende más de un miembro de la familia podría sufrirlos. No obstante lo anterior, el suicidio, como tal, no es hereditario.
MitoEs un pecado suicidarse y quien lo hace va para el infierno.Tocá para ver la realidad
La realidad
Quienes hacen una afirmación de este tipo lo hacen basándose en sus propias interpretaciones de textos religiosos. Es mi opinión, que Dios es un Dios de misericordia infinita, que no va a castigar por la eternidad a alguien que ya sufrió bastante en vida. He escuchado a muchos sacerdotes y religiosos de otros grupos compartir mi opinión.
MitoTodos los sobrevivientes de suicidio sienten culpa.Tocá para ver la realidad
La realidad
La culpa es tan solo uno de los muchos sentimientos que los sobrevivientes de suicidio podrían tener. No todos la sienten.
MitoEl duelo consiste en una serie de etapas con determinado orden.Tocá para ver la realidad
La realidad
Las muy “manoseadas” etapas del duelo (shock, negación, enojo, negociación y aceptación) fueron creadas por la doctora Elizabeth Kubler-Ross para describir el proceso emocional que atraviesan los pacientes terminales. Dichas etapas han sido extrapoladas al campo del duelo y se han prestado para muchas malas interpretaciones pues no son un proceso lineal, donde una etapa se concluye para iniciar la siguiente. La realidad es que todas las emociones se mezclan y se pasa de una a otra, sin ningún orden predeterminado.
MitoProtestar y/o lamentarse por la muerte de un ser querido es una señal de poca fe.Tocá para ver la realidad
La realidad
La protesta y el lamento son expresiones naturales de nuestro dolor ante la pérdida de alguien cercano. No tienen nada que ver con nuestras creencias en torno a por qué se dieron los hechos o para donde va la persona que falleció. Pon atención a la siguiente cita bíblica. Si el mismo Jesús lloró ante la muerte de su amigo, creo que eso te debe dar seguridad suficiente para saber que está bien que expreses tus sentimientos con absoluta libertad. No permitas que nadie te robe tu derecho al luto, en nombre de la fe.
Juan 11:33-36 “Al ver Jesús el llanto de María y de todos los judíos que estaban con ella, su espíritu se conmovió profundamente y se turbó. Y preguntó: ‘¿Dónde lo han puesto?’ Le contestaron: ‘Señor, ven a ver’. Y Jesús lloró. Los judíos decían: ‘Miren cómo lo amaba!’ “
MitoLas lágrimas son una señal de debilidad.Tocá para ver la realidad
La realidad
Las lágrimas son una expresión valiosa y en muchos casos necesaria, de nuestro mundo interno. Representan un desahogo que contribuye a disminuir la tensión interna, ayudándonos en nuestro proceso de duelo.
MitoUno nunca debe acercarse al dolor, sino más bien alejarse de él.Tocá para ver la realidad
La realidad
Quisiera poder decirte que la reconciliación con lo sucedido es posible, huyendo del dolor. Desafortunadamente no es así. Solamente en la medida que te pongas en contacto con todas tus emociones en torno a la muerte y las expreses, podrás estar mejor. A ratos puede parecer abrumador, pero recuerda que no debes ni puedes hacerlo todo de una vez. Dosifícate.
MitoCuando alguien muere, se sufre solamente la pérdida física de esa persona.Tocá para ver la realidad
La realidad
Cada persona que ocupa un lugar de importancia en nuestra vida aporta mucho más que su presencia física. Por ende, su ausencia puede acarrear cosas tales como: una pérdida de estabilidad económica, un descalabro del plan de vida, un cuestionamiento de nuestros valores y visión de mundo, una pérdida de identidad social, una pérdida de amistades y conocidos, etc. Se sufre mucho más que la ausencia de aquel que ya no está y en la medida en la cual lo reconozcas, podrás tener mayor paciencia contigo mismo.
MitoDurante fechas especiales es mejor no recordar a quien falleció.Tocá para ver la realidad
La realidad
Las fechas especiales tales como cumpleaños, aniversarios y fiestas de fin de año, pueden ser tiempos especialmente difíciles de sobrellevar, porque remiten a la unión con aquellos que son parte importante de nuestra vida…. Y entonces, se hace especialmente tangible la ausencia. Intentar no pensar en esa persona es imposible y harías mejor dándole un lugar a lo que sientes, en lugar de tratar de ignorarlo. No te cargues con responsabilidades extra durante estas épocas y tente paciencia.
MitoA partir de la muerte del ser querido, la meta es superar la pérdida cuanto antes.Tocá para ver la realidad
La realidad
La muerte no se supera nunca, el duelo es un proceso que no tiene fin. Con esto no quiero decir que siempre va a doler con la misma intensidad y frecuencia que al principio, pero aún mucho tiempo después de la muerte, puedes tener explosiones de dolor, y eso es normal. La meta es reconciliarse con lo sucedido, a tu propio ritmo.
